GAFAS COCTEL: COMPLEMENTO NERD

Lo último en gafas de sol son las Gafas-Cóctel, unos graciosos anteojos vintage para protegerse del sol, “super-mega-ultra poppys”. Lo que pasa es que para llevarlas hay que trabajarse un sobrio estilismo muy austero y luego ponerse la gafa. No vale ponerse todo encima como hacian en los 80, vestirse en plan Paco Clavel en El Baile de la Rosa, o de Agatha Ruiz de la Prada en “Los jueves de Agatha”. Esta gafa-cóctel es un complemento bastante más dificil del llevar y sólo teenagers nerd o gente con mucha clase y seguridad en su imagen las pueden lucir. Son ideales para un estilismo Nerd o Retarded-Chic. Yo me las probé y punto, no me las pondría ni harto de vino… Perfectas para regalar a agro-ndies de 38 con síndrome de Peter Pan. Se puede encontrar en Dreams, en El Rastro de Madrid.

GRANDES SEÑORAS: YOLANDA & CAROLINA GARCIA VIADERO

Siguiendo con la exitosa sección “Grandes Señoras” le toca el turno a dos grandes damas del vino castellano: las hermanas Valduero, es decir las elegantísimas y recias descendientes de Doña Jimena, Yolanda y Carolina García Viadero, que están al frente de las Bodegas Valduero que trabajan excelente vinos de D.O de Toro y tienen ideas tan pre-claras y geniales como el Vino Light “Sobresaliente” de tan solo 9 grados. Estas hermanas han llenado de clase y chic castellano el gris mundo de las bodegueras, que suelen ir mal vestidas y son poco femeninas, por lo general. Ellas todo lo contrario.

Son precursoras del “chic austero” una tendencia que esta ahora mismo en alza y que ellas representan a la perfección por su perfecto estilismo y sus duras facciones de la “Castilla high class” más profunda y de rancio abolengo. Se lleva totalmente el estilo Castilla la Vieja, y sobre todo el posh-vallisoletano, del que ellas son dignas representantes. Sus looks y sus caras son super modernas. Al igual que sus ideas, como la de dar vino a los niños en los colegios para que aprendan a catarles y sepan en el futuro apreciarles. Soy fan de las Valduero Sisters. Bodegas Valduero

CENA-CATA MÖET CHANDON EN MIDNIGHTROSE

 

La prestigiosa marca de champagne Möet Chandon celebró una cata-cena semi-privada para un grupo de amigos y clientes del restaurante Midnight Rose de Gerber Group, empeñados como sea en darle algo más de ese glamour neoyorquino del que presumen en sus establecimientos, y que en el de Madrid, no se había conseguido hasta el momento. Para esta ardúa tarea cuentan con la labor de Carlos Erburu y de la estupenda Marta Casajuana, que de la mano de Raúl Gómez, convocó a un bizarro grupo de “salonards” para tan magno evento.

Nos dimos cita allí los prestigiosos Thiago Van Der Lei (cool hunter de mi equipo, fiel a sus polos de Loewe), Jose Luis Diez (de Condenet, ataviado con un bolso de David Delfín, un foulard, una camisa de H & M en plan EMO de paseo por Chueca), Susana Molina (de Condenet, ataviada con un sayo hippy-posh-clochard), Raúl Gómez (con un homenaje a la moda Ad Lib en su atuendo, y con “toques bizarros de clase” en forma de pulseritas de la bandera de España en cuero repujado), Marta Casajuana (la mejor vestida, perfecta con zapatos de Loewe y un minivestido rojo al estilo Cavalli).

También había dos periodistas, cuyos nombres-que me perdonen-se me han borrado de la mente, pero no sus impactantes estilismos: una iba con un revival progre de la Argentina de Alfonsín, y la otra con un atrevido estilismo de Pontejos (una especie de top de lentejuela grande roja y tirantes blancos de hombre… que me encantó). Yo, una vez más mimetizándome ante la atroz mezcla de estilos, me puse un polo de Lacoste, unos Levis Vintage años 50 y unos zapatos de verano de Fred Perry. Durante la cena pudimos escuchar las explicaciones de la super elegante y discreta enóloga de Möet, Anne Sophie Gillet, que explicó cada champagne que se degustó con los platos. Super profesional, educada y encantadora…

El menú consistió en: ensalada de vieras con huevas de arenque y “beurre blanc” maridado con Möet Brut Imperial (correcto como plato de batalla y con vieras en su punto), terrina de foie con chutney de mango maridada con Möet Rosé Imperial (de batalla también, pero un buen foie aunque con exceso de sabores dulces), bogavante poleé con verduritas crujientes maridado con Möet Grand Vintage 2000 blanco (estaba muy correcto, sobre todo con el excelente champagne), suprema de pularda confitada con patata trufada maridada con Möet Gran Vintage Rosé (el plato más flojo con exceso de cocción en general)

De postre un soufflé de chocolate con frutos rojos maridado con un whisky Glenmorangie. A la cocina del Midnight Rose le doy un 6,25 pero al servicio le doy un 4,5… Luego subimos al Penthouse y todo el singular grupo de salonards retozamos en las jaimas a la espera de un cóctel. El ambiente era de gente madurita, guiris, chachones en busca de lujo, nuevos ricos… No sé, eran gentes que daban pereza sólo de verlas. Espero que le den un nuevo impulso con las tardes estilo Ibiza que en breve inaugurarán. Calificación Penthouse: 5,80

CATA DE GINEBRAS EN BRISTOL BAR

Acaba de cumplir su primer aniversario, y Bristol Bar es ya uno de los sitios con sabor británico más chic de Madrid, desmarcándose del típica pub inglés cervecero y futbolero, para adentrarse de lleno en el estilo british más elegante, muy cercano a los exclusivos clubs privados londinenses. El prestigioso catador de ginebras Fran Rodriguez y su señora, la enóloga inglesa Ellie Baker desvelaron a un exclusivo grupo de “salonards” (Jose Luis Diez de Condenet, Guillermo López de Vida Austera, Nahuel Losada de Lablosan…) los secretos de este destilado.

Entre las marcas que tienen están Bombay Sapphire, Tankeray, Xoriquer, Citadelle, London Gin, Playmouth, Millers, Brecon, Junipero, Zuidam Genever , Vigne o la super exclusiva y más conocida como “ginebra posh” Nª209, que es la que sirven en los mejores clubs de Londres. Nada que ver con las zafias tabernas irlandesas y los pub ingleses para “white trash”.

Sus expertos bar tenders venidos de la “pérfida Albión” elaboran cócteles como el Gin Fizz, el Dry Martini, el French 75, el Tom Collins o el Singapore Swing. Y en una ambiente tan británico, nada mejor para empapar los cócteles y combinados que una cocina casual al más puro estilo inglés. Fish&Chip, Chiken-Grill, Toad-in-the-hole, Sandwinch Club, Hamburguesa Bristol y unas estupendas Jacket Potatoes rellenas de queso. Bristol bar

MOMENTOS DE PLACER GASTRONOMICO EN HOTEL RITZ MADRID

De la mano del Sr Anton Kung (director del Hotel Ritz) y la prestigiosa Marisa de Navascués (directora de comunicación y rrpp) acudí a degustar la semana de los arroces dentro de sus “Momentos de Placer Gastronómico” en la terraza. Acompañado del joven trendsetter y diseñador brasileño Thiago Van Der Lei, mi nuevo discípulo, a quien presenté en sociedad en tan elegante y decadente marco, pudimos comprobar que las cenas en la terraza son de lo más agradables y entretenidas. Thiago iba con un “total look” de Loewe y yo (mimetizándome con el ambiente) opté por un estilismo vintage de chalet de club social de urbanización de lujo tardo-ochentera, con un pantalon mil rayas de la marca Poliester, una camisa a medida de sastrería y zapatos de Fred Perry.

El joven contributor de varias de las más prestigiosas revistas de tendencias y moda brasileñas, pudo codearse en las mesas de al lado de la gran dama de la comedia celtíbera Lina Morgán y del presidente de Mauritania, Sidi Ould Cheikh Abdallahi, y señora. Con tan selectos comensales cenando, todo fue más divertido y la cena más llevadera. Como siempre el servicio es lo mejor de este hotel, pues es a la antigua usanza y respetando un protocolo que esta cada vez más en boga gracias a la vuelta del “Estilo de Vida Premium”, del cual el Restaurante Goya es un fuerte pilar. El trato es de diez. Se nota la profesionalidad de los que sirven en todos y cada uno de sus movimientos. NOTA: poco después de esta cena un golpe de estado derrocaba al presidente de Mauritania

Degustamos un Roast Beef de ventresca de atún rojo (apostando por una fusión muy medida sin abusar de los manidos toques japo que meten al atún en otros restaurantes más de batalla), un tartar de atún rojo (correcto pero un poco salado por el exceso de soja…), un arroz a banda (muy bien servido, en su punto de sal y ligeramente socarrat, algo que soprendió a mi acompañante acostumbrado a los arroces cariocas, pocas veces duros…) y un arroz meloso de almejas con espárragos trigueros (en su punto, con almejas muy frescas y regado con bastante vino blanco que daba mucho sabor…). Quizas los arroces no sean el fuerte del Goya, pero el esfuerzo es de agradecer.

Los momentos gastronómicos del Ritz continuan su exitosa andadura todo el verano, con helados y sorbetes, carpaccios y marinados, viera y longueiron, brunch, y festival de Dom Perignon. En definitiva, una cena excelente en un ambiente de lujo decadente que hace de estas noches al aire libre algo único en Madrid. Para ser cool más vale pasarse por aqui y saborear estos momentos de placer para el paladar, la vista y la sociedad. Calificación comida: 7,25. Servicio: 9 Momentos de Placer Gastronómico. Hotel Ritz